Nueva y un tanto perdida en el mundo de Virgo

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Nueva y un tanto perdida en el mundo de Virgo

Mensaje  Invitado el Mar Jul 16, 2013 2:06 am

Antes que nada, quiero saludar a todos, ya que soy nueva en este foro, al cual he llegado por casualidad y luego de empaparme un poco en él, he decidido incorporarme.
Soy de las personas que creen que cada uno es un ser único e irrepetible, he leido innumerables situaciones descriptas en este espacio que, personalmente, he atravesado con un Géminis y que jamás he experimentado con un Virgo que conocí hace ya muchos años y por suerte tuvo un paso fugaz por mi vida. Al mismo tiempo, se perfectamente que existen ciertas características inherentes a cada signo que, generalmente, son comunes y se repiten en la mayoría. En particular, y sin ir mas lejos, soy una fiel exponente (casi en un 90%) de los nacidos bajo el signo de Tauro, por lo cual estoy convencida de que, al menos en este punto, la Astrología nos aporta datos importantísimos acerca de las personas.
Luego de una especie de introducción, voy a abocarme al verdadero motivo de mi ingreso a este foro, la necesidad de opiniones, consejos, guías, o cualquier otro tipo de ayuda para poder comprender un poco mejor y no perderme en el camino de conocer el mundo de un Virgo.
Hace aproximadamente 2 años, atravesaba una época dificil de mi vida y sufría de insomnio, por lo cual, por las noches frecuentaba salas de chat, con el único objetivo de encontrar "compañia" y alguien con quien hablar banalidades, en horarios en los que mis allegados dormían. Así conocí virtualmente al Virgo en cuestión, al que llamaré Marcelo para facilitar la comprensión de mi relato.
Comenzamos chateando en una sala común y luego intercambiamos e-mails, para continuar en contacto y poder conversar por MSN. Las conversaciones se fueron haciendo cada vez mas frecuentes y extensas, y cuando no coincidíamos en horarios, nos enviabamos mails o nos dejabamos saludos por Messenger. Hablabamos por horas y de temas muy diversos casi a diario y nos fuimos convirtiendo en una especie de "amigos" virtuales, aunque él, en una oportunidad, me dijo que ser mi amigo no era lo que quería.
Luego de un tiempo, Marcelo me propuso encontrarnos, lo cual rechacé, explicandole que era un tanto desconfiada, que no me gustaba eso de conocer personalmente gente del chat, que nunca habia sido ese mi objetivo y que prefería que nuestra "relación" continuara como hasta el momento, ya que no había razones para modificarla, dado que de esa manera estaba todo bien. Al principio lo comprendió y aceptó mi decisión, pero al tiempo volvió a insistir con vernos, y cada vez que hablabamos, hacia referencia a eso de alguna manera, a lo cual yo continuaba diciendo que no.
El tiempo seguía pasando y cada día nos haciamos mas cercanos, nos esperabamos mutuamente en el MSN, nos extrañabamos si no coincidíamos y era un placer para ambos hablar con el otro.
Un día, en que volvió a proponer encontrarnos en el mundo real y yo volví a responder negativamente, se molestó bastante, dijo no entender a que podía temerle y prometió no volver ni a insinuar vernos. Dijo que si era mi decisión la iba a respetar, aunque no la compartiera ni le gustara, pero que hasta ahi habíamos llegado y que no iba a esperar mas, que seguiríamos como hasta el momento, pero que no ibamos a conocernos personalmente nunca. Si bien él estaba bastante enojado y no me agradaba verlo así, sabía que el enojo era algo pasajero y me daba tranquilidad la decisión que había tomado, ya que no volvería a insistir con vernos.
Siguió pasando el tiempo, él se mostraba algo mas distante luego de lo ocurrido, pero sostuvo su decisión y no volvió a hablar de encontrarnos.
Ese verano realicé un viaje a otro país y por diferencia de horarios, estuvimos casi un mes sin hablar en tiempo real. La distancia me hizo extrañarlo mucho y por primera vez se me cruzó por la cabeza la posibilidad de conocerlo personalmente. Cuando volví de mi viaje y pude hablar con él, me contó que en pocos días se iría de vacaciones, a lo cual, aun no se bien los motivos, le sugerí que a su vuelta, tal vez podríamos combinar y vernos, él restó importancia a mi propuesta y dijo que no sabía, pero que no creía que fuera posible.
Por mi parte, me sentí bastante mal, pero entendía que quizás ya era tarde para eso y debería conformarme con lo que teníamos hasta el momento.
A su vuelta volvimos a retomar las charlas, pero mas espaciadamente, aunque nunca perdíamos contacto. Él comenzó a salir con una chica, pero jamás quiso ahondar en el tema y cuando yo le preguntaba al respecto, decía que no quería hablar de eso.
Volvió a pasar otro verano, todo continuaba igual, hasta que un jueves de abril, de la nada, me propuso salir al día siguiente. Todavía no se cómo ni porqué, sin pensarlo ni dudarlo le dije que si, sin vueltas, y acordamos los detalles.
Llegué al momento cargada de nervios, dudas, temores y mucha ansiedad, pero todo eso desapareció cuando lo vi, y me relajé. Fuimos a un bar a tomar algo y a la salida, ya en el auto, me besó. Ninguno de los dos podía creer del todo la situación que estabamos viviendo, estabamos extrañados por la comodidad que sentíamos el uno con el otro, y parecía que nos conocieramos desde hacía años. El tiempo se nos pasó volando, la mañana nos tomó por sorpresa y terminamos yendo a desayunar juntos antes de despedirnos. Pasamos un momento muy lindo, hablamos un montón, nos reimos, ambos coincidimos en que ya era hora de vernos y en que había sido una decisión muy acertada, ya que disfrutamos mucho del encuentro.
Continuamos en contacto por mensajes de texto, y una semana y media más tarde, me invitó a salir nuevamente.  Volvimos a pasar una noche maravillosa y terminamos durmiendo juntos.
En mayo él se iría de vacaciones y unos días antes le sugerí vernos antes de su viaje, lo cual aceptó sin dudarlo. Por motivos que se resistía a explicar, no pudimos concretarlo. Ante mi molestia evidente, pidió disculpas y admitió que le costaba decirmelo, pero que por el viaje y diversos gastos que había tenido en esos días, estaba con poco dinero y por ese motivo no había querido salir. Intenté explicarle que no necesitabamos gastar grandes cantidades para vernos y que tampoco tenía que pagar todo él, pero aunque respondió con un "ya lo se", creo que no logré convencerlo.
Marcelo es una persona muy responsable con su trabajo y sus obligaciones. Está atravesando momentos muy difíciles porque su madre está muy enferma, por lo cual contínuamente están realizándole estudios y se encuentran tramitando su operación, que es muy costosa y pocos especialistas la hacen. Por lo poco que lo conozco, ya que le cuesta mucho hablar de si mismo y de lo que le pasa, creo que se ocupa de muchas cuestiones relacionadas con su familia, por considerarse el hombre de la casa y sentirse "a cargo" de todo.
Los últimos días de junio volvió a proponerme vernos, pero no pude aceptar porque estaba enferma. Una semana después, logramos concretar el encuentro y volvimos a pasar un momento hermoso, que ambos disfrutamos mucho. Ese mismo día me entregó un obsequio que me había traido de sus vacaciones y pidió disculpas porque me había traido algo más, pero se había roto en el viaje y se sentía muy apenado y enojado por eso. Me contó que había visto unas tazas hermosas y que había comprado una para él y otra para mi, ya que se le había ocurrido que era lindo que ambos las usaramos para merendar en nuestros respectivos trabajos, pero que lamentablemente solo habían sobrevivido las asas y le daba mucha bronca.
Desde ese día no volvimos a vernos, pero continuamos en contacto casi a diario. En muchas oportunidades me cuenta que no está bien, que tiene muchas complicaciones, pero dificilmente ahonda en el tema y prefiere hablar de otras cosas. Ante esa actitud, simplemente me limito a recordarle que solo quiero que sepa que estoy y que cuenta conmigo para lo que necesite.
Yo trato de darle espacio y respetar sus tiempos, porque a mi no me gusta que me invadan ni me presionen e intento manejarme de la misma manera con los demás. De algún modo, en ese punto somos muy parecidos y por eso lo entiendo y no lo fuerzo a que me cuente. A mi también me cuesta hablar de lo que me duele y generalmente prefiero evadir el tema, buscando "distraerme" con otras cosas.
La realidad es que cuando estamos juntos todo transcurre de la mejor manera, es como si nos conocieramos de siempre, tenemos mucha química, valores y principios muy parecidos y manejamos un codigo común. Nos reimos con las mismas cosas, nos divertimos muchisimo con pavadas y juegos compartidos y podemos estar horas hablando sin cansarnos. Disfrutamos un montón de nuestra compañía y eso es evidente en ambos.
El problema, al menos para mi, es la poca frecuencia con la que nos vemos y la incertidumbre que siento en cuanto a todo esto. Tengo claro que recién nos estamos conociendo y empezando a compartir cosas, no busco nada en particular en cuanto a la relación, no pretendo algo específicamente, no espero que de un día para el otro esto se convierta en un noviazgo, se que las relaciones se construyen de a poco, al menos a mi criterio, y no quiero saltar etapas, pero necesito saber donde estamos parados y no me refiero a títulos.
Se que quiero continuar viéndolo, que me gusta mucho y me encanta pasar tiempo con él, que lo extraño cuando no lo veo y que disfruto de recibir mensajes suyos a diario, pero no tengo ni idea de lo que le pasa a él ni lo que quiere, ni tampoco entiendo por qué es tan complicado que nos veamos.
En algunas oportunidades me ha dicho que me extraña, que quiere verme, que quiere estar conmigo y siempre hace referencia a alguna situación que hayamos pasado cuando nos vimos, como para recordarlo juntos, pero cuando yo digo cosas similares, siento que se asusta y de alguna manera se escapa.
No conozco cual es su realidad, no comprendo hasta donde llega ni por donde pasa exactamente su complicación, no se si realmente le interesa verme y no puede o simplemente soy una opción para cuando no tiene nada mejor que hacer...
Necesito encontrar la manera de poder hablar con él, para que pongamos las cartas sobre la mesa y así yo pueda manejarme con mayor tranquilidad, sabiendo en que lugar estoy parada, pero todo esto sin que se asuste y huya despavorido, ni se sienta presionado o me malinterprete, ya que esa no es para nada mi intención.
Les pido que por favor me ayuden, desde afuera las cosas siempre son más fáciles de ver y quizás con sus experiencias, opiniones y consejos, yo logre comprender un poco más y encuentre la mejor forma de hablar con Marcelo.
Mil disculpas por la extensión de mi relato, creo que no supe resumirlo mejor.
Muchisimas gracias y saludos para todos!!

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A la Guia de Sobrevivencia A Virgo...

Mensaje  Topanga/Admin el Lun Jul 22, 2013 7:50 am

No es que estes un tanto perdida en el mundo virgo... Estas completamente perdida... Si este fue tu mejor intento por resumir, pues déjame decirte que esta fallido porque no lo puedo leer... Me es muy dificil contener tanta emotividad y detalles que no vienen al caso... Y si me pasa a mi sin conocerte, no me quiero ni imaginar, lo que será para el chico virgo.

Si quieres, leete la Guia de Sobrevivencia a Virgo... Cuando la hayas procesado, entonces hablamos lo que quieras en un mensaje de longitud razonable... Por los momentos... Charla Cerrada...

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